Una serie de episodios cortos, con simpáticos gags de carácter surrealista y absurdo, protagonizados por extravagantes personajes cuya característica principal, inexorablemente incómoda, consiste en que son divertidas heces antropomórficas caricaturizadas.
El juego con lo escatológico es tan inevitable como premeditado y la intención es hallar siempre el lado más amable e ingenuo posible de cada situación, buscando la mirada infantil del espectador para lograr su complicidad y tratar de convertir la experiencia en un juego.
Saludos, El Maestro Truñificador.
